Aquí estoy de nuevo con esta deliciosa receta de caramelos toffees. Son esos caramelos blandos que muchas abuelas tenían en casa y que cuando íbamos se nos hacía la boca agua solo de verlos. La receta es muy sencilla y la puede hacer cualquiera en casa porque tampoco se necesitan ingredientes ni utensilios muy raros… ¡Eso es lo mejor de todo!
El resultado son unos blanditos y deliciosos caramelos con mucho sabor a caramelo. La textura es como la de un sugus ® pero con sabor diferente: a caramelo toffee, obviamente. No son de los que se quedan pegados durante horas a los dientes, solo unos segundos, los imprescindibles para que podamos saborearlos mejor.
Hay que intentar no comerlos muy fríos para que estén blanditos. Tampoco es plan de que si los preparamos en veranos se nos deshagan en las manos: podemos meterlos un poco en el frigorífico, si hace mucho calor, y sacarlos unos minutos antes de ofrecerlos, para que estén a temperatura ambiente. ¡Están deliciosos!
Es una receta sencilla para hacer estos deliciosos caramelos que gustan a casi todo el mundo. Podéis adaptar las cantidades a moldes más pequeños (dividiendo los ingredientes entre dos) o para moldes más grandes… pero no os lo recomiendo, con estas cantidades salen unos 100 así que si aumentáis… ¡igual tenéis que salir de casa para que entren los caramelos!
Son muy fáciles de manejar si los haces en moldes de cavidades individuales de silicona. Hay un molde especialmente diseñado por Silikomart que me fascina y no puede ser más ideal para este tipo de caramelos. Puedes verlo aquí.
Caramelos Toffees
Ingredientes
500 ml de nata líquida
400 gr de azúcar
60 gr de mantequilla
300 ml de glucosa
Una pizca de sal
Media cucharadita de vainilla
Herramientas
Preparación
– Engrasamos bien un molde rectangular con un poco de aceite de girasol. Cubrimos con papel de horno y engrasamos también el papel con un poco de aceite de girasol.
– En una cacerola grande, amplia, añadimos todos los ingredientes excepto la sal y la vainilla. La ponemos a fuego medio alto. Es importante que la cacerola sea grande porque aumenta su tamaño conforme se va calentando, sube mucho. Calentamos hasta que llegue a ebullición.
– Bajamos un pelín el fuego y seguimos calentando. Debemos colocar el termómetro e ir vigilando la temperatura, sobre todo cuando llegue a los 100-105ºC.
– Cuando llegue a los 120ºC retiramos del fuego, añadimos rápidamente la vainilla y la sal, mezclamos bien y vertemos sobre nuestro molde. ¡Cuidado no os queméis!
– Damos unos golpes al molde para que se extienda todo bien por el molde. Dejamos reposar toda la noche a temperatura ambiente.
– Al día siguiente, para que sea más fácil cortarlos, es mejor meterlos media hora a la nevera.
– Son muy fáciles de desmoldar. Recomiendo limpiar un pelín la parte que ha estado en contacto con el aceite de girasol con un poco de papel de cocina.
– Cortamos en cuadrado de unos dos centímetros de lado.
– Los envolvemos en papel de horno y… ¡ya tenemos listos nuestros toffees!
¡A disfrutar!
Espero que os haya gustado la receta y que la probéis en casa. Cualquier duda o comentario no dudéis en dejarlo para que os los resolvamos. Podéis hacerlo aquí, en el blog, o en las redes sociales. Y si queréis y os ha gustado al receta, no dudéis en compartirla para que llegue a más gente. ¡Muchas gracias!
Un saludo,








